GEA en Sales-Marruecos // Crónica 5 de Agosto

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    Hoy se despierta el día con una sensación paradójica, por un lado alegría y por otro de inicio de melancolía, aunque rápidamente se difumina esta última y se convierte en alegría. En primer lugar porque hoy en el desayuno comenzamos celebrando el cumpleaños de David y el de Laly. Decidimos celebrarlo juntos y lo hemos hecho con una deliciosa tarta en la que pudieron apagar las velas tras el cumpleaños feliz.
    El día se presenta de despedida y fiesta. Por la mañana tratamos de finalizar todos los trabajos que nos fue posible, seguimos realizando labores de fisioterapia, movilización y dinámicas con los ancianos, ayudamos en cocina, repartimos recuerdos, fiesta de globos con ancianos y por la tarde fuimos invitados a la celebración de una boda tradicional. Se caso la hija del presidente de la Federación y tuvo el gusto de que compartiéramos con ellos este momento tan especial para toda su familia.
    Mantuvimos un delicioso almuerzo que sorprendentemente prepararon. Estuvimos colaborando en la preparación de unas riquísimas lentejas durante la mañana y cuál fue nuestra sorpresa cuando nos llaman para comer y nos encontramos casi un banquete, la mesa estaba llena de ricas viandas, no habituales en las comidas diarias. ¡Parecía que hubiese comenzado la celebración de la boda en el almuerzo!. Quisieron de esta forma en la residencia agradecernos nuestra labor.
    Después del almuerzo, recogimos los materiales que aún quedaban de la labor realizada y nos dispusimos a vestir para la ocasión. Sí, veníamos preparados para la ocasión, la invitación la recibimos antes de nuestro viaje. Vinieron a recogernos y partimos hacia Rabat, donde era la celebración de la boda en el Hotel La Tour Hassan.
    Esta fue la primera despedida, nos íbamos todo engalanados y los ancianos nos contemplaban con ojos sorprendidos, los trabajadores de la residencia con alegría y algunos ancianos en concreto Hadiya con lágrimas en los ojos, por la despedida.
    A la celebración fuimos recibidos por el Sr Abdelkbir El Hakkaoui, Presidente de la Federación AIDE, quien nos dio la bienvenida al evento con dátiles y leche y a partir de ese momento fuimos tratados por el Sr. El Hakkaoui como de si fuésemos de su familia. El trato recibido por los 16 voluntarios de GEA fue entrañable y sorprendente. En ese momento formamos parte de su familia y así nos lo demostraron tanto él como el resto de los asistentes a la boda entre los que se encontraban altas personalidades del gobierno marroquí, miembros de la Federación como el Sr. Ferdinan, así como el responsable de AIDE en España etc. Etc.
    En la boda, la protagonista fue la novia fundamentalmente y la música; todo era alegría y diversión, todo el mundo bailaba y mostraba su alegría y satisfacción por el enlace. La novia nos mostró sus mejores galas a través del cambio en cuatro ocasiones de vestido, todos elegantes y tradicionales, un abanico de colores y costumbres.
    Eran altas horas de la madrugada, las 3, cuando decidimos regresar a la residencia, ya que el autobús que nos llevaría a Tánger nos recogía a las 6 de la madrugada. Fuimos a despedirnos de los anfitriones y nos rogaron que nos quedásemos un ratito más: ¡faltaba la tarta tradicional! Así lo hicimos y cuando vimos el 4 cambio de vestuario de la novia y partieron la tarta, y siguió el baile, nos despedimos sin más excusa…… ¡eran las 4 de la madrugada!