Intervención en Filipinas - Día 8 de Diciembre

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     A las 6.00 AM  Javier y Carlos han salido para el puerto de Ormoc. Está a dos horas de Tacloban y como ya decíamos hemos tenido que volver hasta allí para asegurarnos que la potabilizadora no se detiene en ningún sitio.

    Carlos nos miraba la noche anterior con cierta perplejidad. Le sorprendía nuestra desconfianza en los camioneros...

    Le recordamos que hubo retraso en la salida desde España, en la agencia de transporte, en el traslado del barco en Cebú y que nuestro tiempo es limitado aquí. Que aunque todo es normal después de una catástrofe así y en estas latitudes ecuatoriales no nos podíamos permitir más retrasos.

     Mientras ellos dos gestionaban en Ormoc, Pablo e Ivan vuelven al ayuntamiento de Tacloban para registrar GEA como entidad presente esta ayuda humanitaria.

    De camino nos vamos fijando en los efectos devastadores del tifón.... aprovechamos para hacer algunas fotos y nos da la impresión de no poder reflejar en imágenes tanto horror.

     Es domingo.  No hay nadie en el ayuntamiento, no podemos registrarnos aunque no parece imprescindible. Estamos invitados a la reunión de coordinación de aguas para el lunes y allí ya nos pedirán requisitos si es que hay alguno.

     Pasamos otra vez, pero de día por el parque de bomberos y nos invitan a entrar.  Nos vuelven a preguntar por nuestra función y nos dirigen a una oficina donde se han tomado nota de la disposición de nuestra potabilizadora para ser utilizada.  Ellos también están en el dispositivo de reparto de agua y asistirán el lunes.

    Nos hacen una foto sin pedírselo y nos sorprende la reconstrucción del parque después del tifón.. Debió sufrir un buen impacto.

    Aunque no preguntamos- también impresiona una hormigonera con un arreglo floral, al lado un ataúd  de adulto blanco y en la puerta una pancarta con las caras de cinco bomberos fallecidos en la catástrofe.

     De vuelta pasamos por la zona más afectada de la ciudad. La primera línea de playa...

    Es impactante la devastación total de algunas zonas. En otros lugares se agolpan los escombros y amasijos de hierro. En algunos lugares todavía hay equipos de búsqueda y rescate de desaparecidos y en todas las montañas de escombros hay gente que rebusca  sus pertenencias en el hueco de lo que en algún momento era su vivienda.

     Hacemos silencio y robamos alguna foto a la situación con mucho disimulo aunque no es un pueblo muy celoso de su imagen ni de la suerte que les toca vivir. Al revés, nos van saludando con una sonrisa, nos piden que les hagamos una foto junto  a lo que queda de su casa, posan mientras se lavan con el agua de una cañería rota. Siempre con una sonrisa.

     Un personaje sin uniformar con una pegatina en el pecho que pone algo parecido a seguridad nos pregunta si estamos solos, si hay alguien con nosotros. Ante la negativa nos advierte de que no es recomendable ir sólo dos personas por esta zona...

     Posiblemente por la noche sea así. No hay luz ni agua, ni calles. No se reconoce el asfalto de las calles por estar hasta arriba de escombros y éstos se meten en los edificios sin delimitar muy bien por dónde vas.  De noche debe ser otra cosa.

    Nos llama Carlos. Ya tienen la potabilizadora y están de camino. Biennnn.

    Llegan sobre la hora de la comida.  No podemos evitar desembalarla y ver en qué estado arriba.   Ha llegado bien.

     Por la tarde nos centramos en montarla entera y ponerla en funcionamiento. Y dar las primeras lecciones a Gary  y Jean, los redentoristas encargados de aprender a llevarla. Han tenido tres misas hoy domingo (y no hemos ido a ninguna). Último de los tres días realizados en memoria de los damnificados por el tifón. Están cansados pero atienden con interés. Lo que se les hace cuesta arriba es arrancar el generador. Esta duro y no están acostumbrados.

     Hemos terminado de montarla y la hemos puesto en marcha. Y funciona bien todo. Es un respiro pues mañana la podremos ofrecer en la reunión de potabilizacíon con la seguridad de que ha llegado bien y que funciona.

     El superior de la orden dice que quiere un contrato con el ayuntamiento para que el agua que saque está maquina no se utilice para otra cosa más que para la gente necesitada... al preguntar sobre esto nos deja entrever  que parte del agua va a negocios, hoteles de lujo y otros usos menos claros.   Le apoyamos y estamos de acuerdo, aunque no conocemos del todo el tema político de fondo...

     Mañana  es un día importante. Pretendemos integrarnos en los servicios municipales y de emergencia establecidos para ayudar en temas de aguas... ojala vaya todo bien.